martes, 15 de octubre de 2013

Bueno y Bonito, pero muy barato?? Mejor sin riesgos, lo barato puede costarle caro!

Dr. Andrés Vence
Cirujano Plástico

La tendencia cultural en nuestro medio, es simplemente eso: “cultural”. Es como el hábito o costumbre de “pedir descuento”,  algo innato al momento de comprar algo en nuestro país. Se sobreentiende que todo precio conlleva “una rebaja”.

Lo mismo ocurre con las cirugías estéticas. Lo malo de esta práctica, no es precisamente la rebaja que se pretende, sino el enfoque folclórico o deportivo que en la mayoría de las veces se le da a las operaciones de tipo estético.

Hoy en día es visto que el costo de una operación, es casi que sugerido irreverentemente por la persona interesada. Con propuestas que rayan en lo desafiante y que en ocasiones consiguen atraer la atención de quienes acceden a dicha negociación, quizás “por no dejar ir al cliente” o peor aún por quienes jamás han realizado un entrenamiento especializado y no tienen nada que perder, pues lo poco que han visto, ha sido quizás por You Tube o Discovery Channel en sus ratos libres, esperando ansiosamente que surjan personas interesadas (pacientes distraídos) en dejarse operar para con ellas ir adquiriendo práctica.

Estas mismas prácticas muchas de las veces traen graves consecuencias. En el mejor de los casos, las secuelas son solo de tipo cosmético y permanente, ocasionando distorsión de algún área de la anatomía. En otros casos cobran hasta la vida misma de la persona.

Es natural que queramos que sea “bueno, bonito y barato”. Solo que también es natural que si es “muy barato”, debería generar dudas al respecto, pues nadie regala nada. Lo barato difícilmente será bueno. Existen clínicas reconocidas, equipadas y con servicios excelentes. Estas clínicas buenas por supuesto cuestan, no son del estado.

Las cirugías plásticas tampoco son exclusivas de millonarios pero Si, debe disponerse de algún tipo de ahorro para llevarlas a cabo. Siempre exigir calidad, aunque cueste un poquito más, esto hará la diferencia sin duda.

Si el médico escogido es un especialista en su área, es de suponerse que no operará a su paciente en cualquier lugar y por ningún motivo desearía riesgos ni para quien lo ha elegido ni para sí mismo. Ni en broma. Deberá ser un lugar apropiado, que le proporcione no solo bienestar a su paciente sino seguridad a todos.

No crea en historias de “Paquetes promocionales del mes”, “Ofertas de amor y amistad”, “Ofertas de lanzamientos”, o “Por remodelación”, etc. Quizás no todo sea cierto. Cerciórese.

Se sabe que no es el tamaño de la clínica lo que determina su seguridad, sino su equipamiento médico y técnico que permitirán atender una eventualidad en caso de presentarse. Todo esto son valores agregados muy importantes. Así como la higiene, el cuidado y control de las instalaciones para evitar infecciones, etc.

Solo por poner un ejemplo, unos implantes buenos de senos, tienen su valor, y no es precisamente el más barato, por lo que si su cirugía es de aumento de senos y usted suma los costos de clínica, quirófano, anestesiólogo, prótesis, etc., y le proponen un costo muy económico, no entre en el juego, pues deberá sospechar que algo raro debe haber para tal “oferta del día”. Si después de todo esto, insiste en lo más barato, quizás sea a sus familiares a quienes deban darles una explicación de lo que sucedió, pues usted posiblemente No estará presente para recibirla.

Las transformaciones “Inmediatas de Colas”, con los tan nombrados BIOPOLIMEROS, (Mal Llamados también para su comercialización: Acido Hialurónico o Vitamina C, etc) siguen cobrando víctimas a diario aunque parezca mentiras. Increíblemente continúan haciéndose debido a que aún existen miles de personas que buscan ser inyectadas.

Lo último observado,  es que al interesado se le hacen firmar documentos de absolución de responsabilidad por parte del victimario, a fin de librarse de toda culpa. Es absurdo, No pague para que le arruinen su vida. Increíblemente a éstas personas nunca las demandan ni les inician procesos jurídicos, QUE SUERTE.!! Por eso continúan haciéndolo.

Entonces, quítese la venda de los ojos, no se deje llevar por caminos tortuosos que difícilmente le brindarán éxito. Procedimientos muy económicos NO son realizados por especialistas, sino por quienes aprenderán con usted.  Invertir en su salud es lo mejor que Ud. puede hacer, lo contrario, traerá frustración en su autoestima y por supuesto angustia económica, ya que lo que piensa que se ahorró, será absolutamente pasajero, pues si lo que quiso desde el principio fue verse espectacular, no era en un garaje donde lo debía buscar, sino en sitios y con profesionales que le brinden la garantía de su seguridad; Como usted lo merece. Esto no tiene precio recuérdelo., lo barato sale caro.

FIN.

Cirugia Plastica y Ginecologica

Dr. Andrés Vence
Cirujano Plástico

La asociación entre cirugías de diferentes ramas del área quirúrgica, se ha visto  cada vez mas frecuente en el medio médico; es el caso de la cirugía plástica y la ginecología, donde por ser ésta última practicada exclusivamente en el género femenino y la primera tiene su mayor blanco en igual población, se encuentra una compatibilidad  de géneros, lo que lleva a hacer posible que en un mismo momento quirúrgico, donde se practica una cirugía ginecológica, pueda también ser realizada una cirugía plástica sin que exista inconveniente alguno, si, las condiciones del paciente y la naturaleza de las mismas lo permiten.

La indicación de las cirugías ginecológicas suelen en algunos casos, permitir un margen de espera para su realización, como sucede en las patologías del útero (matriz), conocidas como “Miomas” o Miomatosis Uterina., que es uno de los  trastornos que mas aquejan a este órgano femenino. Otros, por citar algunos, son desde los conocidos quistes en los ovarios y alteraciones de las trompas, hasta la caída o descenso de los órganos genitales internos y la vejiga.

Otros casos, son los relacionados a las enfermedades de los senos, donde con relativa frecuencia se observan quistes o pequeños tumores de tipo benigno conocidos como “Fibromas”, en la llamada “enfermedad fibroquística de los senos”.

Existen otros padecimientos per se, que requieren de atención inmediata y en muchos casos de urgencias, y que a su vez no deben ser acompañados de la práctica de cirugías plásticas por razones obvias.

Sin embargo, son muchas más las indicaciones en las que se puedan asociar éstas especialidades. En forma protocolaria habitual, se prefiere que las patologías ginecológicas sean primero, indicadas en la paciente y, a su vez se programe el acompañamiento del procedimiento estético, para hacer coincidir el momento, pues será prioritario siempre, la función que lo estético.

En la cirugía plástica, son ya conocidos en orden de frecuencia los procedimientos mas solicitados y realizados entre la población, de manera que en caso de que las cirugías previstas no comprometan el estado de salud del paciente y, éste último lo requiera, se puedan realizar con éxito, operaciones tanto Ginecológicas  como Estéticas.

Entre éstas podemos citar, las cirugías de senos como aumento, reducción o levantamiento, liposucciones, dermolipectomías, cirugías faciales, etc.; a la vez que se practiquen histerectomías, extirpación de quistes de ovarios o de senos y ascensos genitales entre otras.

No siempre será posible la intervención de ambos equipos quirúrgicos al mismo tiempo, pues si el área a tratar coincide, será necesario “esperar” a que la parte ginecológica sea terminada, para iniciar posteriormente el procedimiento estético.  De lo contrario,  se puede actuar en forma simultánea,  a la vez que se “ahorra” tiempo,  tanto anestésico como quirúrgico.

El período de permanencia en el hospital y en forma habitual para los casos más complejos, suele ser de dos a tres días y en algunos casos, menos tiempo.

Se prevé, una estancia hospitalaria corta para que la recuperación sea más precoz, siempre que las condiciones de la paciente lo permitan.

Sin duda, será importante que el planeamiento sea cuidadoso y bien trazado por parte de ambas especialidades, donde el estado de salud de la persona sea optimo y no exista ningún riesgo evidente que contraindique la cirugía. Tomadas las providencias necesarias, se espera obtener un éxito contundente, en lo que será un acto simultáneo, para tratar dos padecimientos en un solo tiempo y, no pasar por dos cirugías, que requerirán seguramente de mayor tiempo de convalecencia por separado.

FIN

Cirugia estetica masculina...anhelo de muchas mujeres

Dr. Andres Vence
Cirujano Plastico

Cada vez que se escucha hablar de cirugía estética, se vincula de inmediato este concepto al género femenino, destacando en el, todas las modalidades que se aplican al embellecimiento estético corporal y facial de una persona.

El campo aunque desconocido entre la población masculina, existe desde los comienzos mismos de la cirugía estética. Sin embargo, también es cierto que en algunos medios o culturas , hay la negación o “falta de necesidad” en el intento  de mejorar lo que dejo de ser atractivo en un hombre o nunca existió.

Las causas y casos son como es de esperarse numerosos en cuanto a que debe  mejorarse en la apariencia física como ocurre en las mujeres. En algunas situaciones especificas se tratara de mejoría estética básicamente, pero en otros se observa que por razones de enfermedades o alteraciones funcionales, la distorcion de algunas areas anatómicas no se hacen esperar.

Es de esta manera, que podemos citar algunos de los procedimientos que se pueden practicar en los hombres como mecanismos de ayuda para mantener o crear en su defecto, formas y figuras masculinas mas  atractivas y de las cuales las mujeres pudieran sentirse mas atraídas y complacidas de observar.

Las Liposucciones siguen en este orden ocupando el primer lugar entre los procedimientos estéticos mas solicitados y realizados. Esta cirugía logra de una manera abrupta, retirar todos y cada uno de los depósitos grasos  mal localizados en el organismo, en un solo tiempo quirúrgico y con un periodo de recuperación corto, aun acompañándose de otras cirugías.

Cirugías como la de Nariz, que no solo sirve para devolver  la funcionalidad respiratoria sino que mejora  estructural y dramáticamente la apariencia de la cara con un  visual más agradable. Este es otro de los procedimientos mas realizados en el mundo entre los hombres.
Le siguen a estos dos primeros, cirugías como la Otoplastia (Orejas), Papada, Blefaroplastia (Parpados), los Microtransplantes capilares (Calvicie), el reemplazo del mentón y el “estiramiento de las arrugas” (Ritidoplastia o Lifting) tratándose del area facial.

Corporalmente podemos contemplar las operaciones que van desde corregir defectos que algunas veces aparecen desde temprana edad y por diferentes causas , como es la Ginecomastia (“crecimiento de los senos en hombres”); hasta aquellos caprichosos como la marcación de los abdominales (Etching en Ingles).

Son mas raras quizás, las colocaciones de implantes para reemplazo de los músculos pectorales sin dejar de ser frecuentes; así como los implantes glúteos en casos de necesidad y el aumento del volumen en la pantorrilla cuando se hace mandatorio.

No se puede pasar por alto, la muy reciente y exitosa cirugía Bariatrica, practicada no por los cirujanos plásticos, sino por cirugía general, que cada día consigue mas aceptación por los refinamientos de su técnica y los excelentes resultados que ofrece.

Operaciones como las Dermolipectomias (Retirar los excesos de piel y grasa cuando se ha estado obeso), son llevadas también a cabo  en personas que sin ser obesas, presentan alteraciones cutaneas de flaccidez y excedentes de este órgano y, que sin duda alguna podrá ser corregido, solo mediante la práctica de una cirugía que comúnmente se conoce entre la población como “Lipectomia”. Las areas a tratar pueden ser desde la cara, el torax, abdomen, brazos y muslos.

Sin tratarse exclusivamente de vanidad, toda persona sin importar el género, puede ser susceptible y candidata además, de mejorar su apariencia física en cuanto a lo estético, y  que no solo servirá hoy en día como herramienta de presentación personal en este mundo exigente, sino que ante todo levantara el autoestima de quien se encuentre afectado por problemas estéticos.

Al mismo tiempo, con los procedimientos estéticos masculinos, muchas mujeres podrán agradarse, admirando la anatomía sofisticada del sexo opuesto en su  propia pareja cuando la inquietud del hombre sea despertada en el ánimo de mantener cautiva la atención de ella como en los viejos tiempos, sin prejuicios sociales ni tabúes….

FIN

Cirugias Esteticas de "Garaje"

Dr. Andrés Vence
Cirujano Plástico

Los procedimientos quirúrgicos ofrecidos a la población en el campo de la estética a través de los medios de divulgación masiva como radio, televisión, revistas, etc., han sido manejados últimamente con criterio antiético y comercial y, son ofrendados a la población civil en el área de la belleza y estética, como un producto, más de consumo que de responsabilidad y seguridad  profesional, tratándose de la salud y los riesgos que éstos envuelven; y ha querido manejarse con un matiz mercantilista, tratado solo como un elemento de venta, ofreciendo resultados que casi con seguridad nunca podrán ser óptimos y mucho menos garantizados.

Existe actualmente a nivel mundial, la tendencia diseminada de tener una mejor apariencia física, determinada por las mismas exigencias circunstanciales de competitividad y de la necesidad de verse y sentirse mejor mediante una presentación física más agradable y ante todo juvenil. Nadie quiere sentirse mayor de la edad que tiene y de ser posible, verse más joven aún.

Estos hechos, han llevado no solo a que las personas en esta búsqueda,  recurran en su mejor intento de mejorar, a los métodos hoy en día “caseros”, de rejuvenecimiento y cambio físico. A lo que se suma la idea oportunista de gente que lo ve, como un medio más de producción, sin tener en cuenta la responsabilidad y compromiso profesional que se debe tener al momento de ofertar servicios vinculados al campo de la salud.

En países como el nuestro, esto tiene que ver quizás, con el nivel cultural que se tenga, para hacer evidente que no todo lo que se publicita deba ser cierto y que existen parámetros que se deben tener en cuenta al momento de hacer una elección de este tipo.

En muchas de las veces, la explicación, se encuentra en la facilidad económica, que casi siempre termina por decidir a las personas, creyendo que como es “barato y fácil”, debe ser bueno.

No obstante, basta con detenerse a mirar las condiciones que normalmente rodean a la persona tratante, el lugar, el método y la higiene que se ofrecen para la realización de estos “procedimientos estéticos”; para darse cuenta que se trata solamente de circunstancias lejanas y contrarias a un tratamiento de calidad y seguridad. Pasa a ser solo cuestión de “ahorro”, donde se obvian criterios de responsabilidad y ética necesarios no solo para realizar dichos actos, sino, para responder con honestidad y garantía a un resultado ofrecido.
Son muchos los casos donde las personas han sido “mal tratadas”, y donde se obtienen resultados pobres y hasta desastrosos, pero que ante la vergüenza de ser identificados y expuestos a la opinión pública,  son ocultos y dejados en el anonimato mientras que esto no atente contra su vida; ya que de lo contrario, habrá necesidad de divulgarlo y entonces,  procurar SI,  algún especialista del área para tratar de resolver “daños causados por otros”, que pudieron ser prevenidos.

Hoy en día, la aplicación de tratamientos médicos y estéticos, donde se hace necesaria la inyección de productos o la introducción al organismo,  de cualquier tipo de elementos punzantes y cortantes, está YA, reglamentada por el  Ministerio de Protección Social, para que esta práctica deba ser diligenciada solo por profesionales médicos o enfermeras entrenadas con estudios en medicina estética.

El resto de procedimientos aplicados en centros de estética, salones de belleza o gimnasios, como se ha visto tan comúnmente, no deberá ser invasivo, sino que debe corresponder exclusivamente a tratamientos de estética como masajes postoperatorios,  aplicación de sustancias tópicas sobre la piel para drenaje linfático y moldeamiento corporal, sin traspasar las normas establecidas por la ley, debido al gran número de accidentes y demandas que se presentan a diario por la acción inescrupulosa de personas que creen poseer los conocimientos y facultades para dedicarse a este oficio.

No es raro de esta manera,  encontrar sitios como los mencionados (gimnasios, salones de belleza, peluquerías, etc.) donde se ofrezcan tratamientos embellecedores “sin anestesia”, “sin dolor”, “sin cirugías”, que obviamente terminan causando sensacionalismo y atrayendo a las personas que no se percatan de esclarecer primero, qué tipo de producto le será aplicado, o quién será la persona tratante, etc. Lo más práctico será entonces como se mencionó antes, que la parte económica domine el escenario y determine las circunstancias. “Total, le van a hacer lo mismo, pero es más barato”…??

Por último, existe un período latente donde las sustancias inyectadas en el organismo, pueden NO presentar síntomas o signos, pero no se sabrá nunca con certeza, CUANDO, esto podrá aparecer con consecuencias graves y destructivas en cualquier momento de la vida, por lo que será entonces, una “bomba de tiempo” para el mejor de los casos; porque en otras circunstancias mayores, existe el riesgo de consecuencias más lamentables, como la reacción adversa a la anestesia aplicada por cualquier persona en lugares donde no se cuenta ni siquiera con los mínimos elementos de higiene y de reanimación de un persona sometida a “tratamientos de garaje” en caso de ser necesarios.

Se sugiere siempre, que exista la asesoría de profesionales en la salud dedicados a está práctica en forma honesta, para orientar a las personas que desean someterse a cirugías o procedimientos embellecedores, con mínimos riesgos y resultados de mejor calidad.

FIN

El problema de operarse no es quedar bien. El problema es saber donde y con quien, pues puede no haber segunda vez

Dr. Andrés Vence
Cirujano Plástico

Todas las expectativas de una cirugía deberían apuntar a que el resultado sea exitoso, siempre y cuando este propósito esté acompañado de todos los ingredientes para asegurar dicho éxito. Desafortunadamente en nuestro medio hay opciones claras y obscuras, pero también grises que son las de mayor cuidado.

Las opciones grises, son todas aquellas posibilidades, que involucran a personas NO entrenadas, NO especialistas, a clínicas inapropiadas y actos operatorios mal manejados y llevados a cabo presentando credenciales engañosas, pero muy atractivas para que sea más difícil su rechazo por parte de quienes solo buscan “economía”.

A diario vemos noticias, casos dramáticos, etc., todo relacionado con complicaciones de tipo estético, que pudieron haberse prevenido si tan solo hubiéramos cambiado en un segundo, el rumbo de nuestro proceso de elección, de nuestra clínica, de nuestro cirujano. Después de que una persona no despierte, es totalmente imposible hacer algún reclamo, alguna objeción o sugerencia, pues será demasiado tarde. Esta debió haberse hecho consciente, con cordura, con sensatez, pero antes de todo, NO después!

Todos los casos acertados y exitosos realizados por médicos idóneos, nunca son mencionados, publicados y menos aplaudidos. Solo relucen aquellos mínimos que fracasaron, aquellos que por su connotación trágica, causan impacto en la teleaudiencia y aumentan el ranking.

Los que Si deberían darse a conocer a diario y en primera plana en los medios, son aquellos numerosos casos de “desastres” realizados por aprendices, y practicados en quienes por voluntad propia eligen su destino.

En caso de alguna complicación trágica como solemos ver, no importa los millones que se posean en un bolsillo, nunca lograrán devolver el tiempo. En esos momentos desearíamos haber elegido al mejor cirujano, al más honesto, a aquel que nos dice la verdad en cuanto a los riesgos, advertencias, etc. Haber elegido una verdadera clínica, con sus dotaciones, personal entrenado, equipos, etc.

Quizás la culpa de una mala elección, no sea tanto de quien ofrece propaganda engañosa, la culpa en sí, es de quien la acepta. Vemos que hoy en día, con el internet, las personas investigan, se documentan, averiguan al máximo sobre cierto tema de interés. Parece mentira, pero EXCEPTO, para cerciorarse de DONDE van a meterse para su operación, y en manos de QUIEN van a hacerlo.

Para muchos, lo importante es esa economía, que dista mucho de un ahorro, pues con seguridad NUNCA van a tener un apoyo y menos respaldo de un resultado, un seguimiento, pues en “esos” lugares, no hay interés por cuidar un nombre, una trayectoria, una especialidad. Si algo NO salió bien, bastará con decirle al paciente que: “el médico que lo operó, ya no trabaja ahí” y “que el problema NO es de la clínica sino del médico”, para con esto salvar responsabilidades, cuando en realidad SI debe ser también un problema de la clínica, pues allí se permitió la misma cirugía donde le fue cobrado un valor X a la persona para tener ese derecho. Pues cuando se le cobró: “si era cosa de la clínica”, no??

Pero todos estos argumentos servirán al menos para darle larga a los procesos jurídicos que terminan desgastando a cualquiera; total, la persona ya no regresará, y con toda seguridad que el tiempo será el mejor aliado para olvidar, pues la vida sigue.

Por eso, cuando de elegir se trata, que no lo agarren distraído, pues “No hay peor ciego que el que NO quiere ver”. Otra cosa es que nos hagamos los locos.

Sería bueno, que los reclamos sobre resultados estéticos, no fueran solo dirigidos con mano recargada a los especialistas, pues ellos ofrecen siempre su mejor intención y poseen toda la preparación. Hay que ser más justos y abrir bien los ojos y dividir las cargas para reclamar también a quienes hacen cosas indebidas, a quienes inyectan Biopolímeros sin cesar, a quienes NO son cirujanos plásticos, a quienes no son honestos, a quienes deforman caras o cuerpos, a quienes “se pierden” si algo sale mal, a quienes usan garajes para hacer cosas clandestinas, a quienes ofrecen resultados mágicos nunca alcanzados, a quienes juegan a la ruleta rusa con su salud, a quienes aprenden con usted, a quienes causan verdaderos atentados a su vida. A todos esos.., Quizás hacerles llagar unas felicitaciones.. Porque no sabe uno., ¿COMO hacen para convencer a quienes los eligen?.

FIN.

Verdades y Mentiras de la Lipolisis Laser. Lo Que a Usted Deben Contarle.

Dr. Andrés Vence
Cirujano Plástico

Es una realidad que ha llegado en buen momento a nuestro entorno, tratándose de un método efectivo y muy moderno por tratarse de “Láser”.  Se trata de un procedimiento con gran demanda entre la población, por ser ésta, la cirugía estética más solicitada seguida de la de senos en nuestro medio.

Entre las diversas formas y nombres con que se denomina a la Liposucción tenemos: Lipoescultura, Lipolisis, Lipoextracción, Lipomoldeamiento, Lipodefinición, etc. Todo esto es válido, pues cada uno está en su derecho de llamarla como prefiera. Lo que No es válido, es que se oferte como “Cirugías sin Bisturí”, “Lipo sin cirugía”, u otras formas mercantilistas, como si se tratara de cambios fantásticos de media hora, que no modificarán sus labores, ni compromisos sociales, y que en todo caso, ojalá se disimule con ropas ligeras y más aún que pueda manejarse con un pequeño apretón de dientes en caso de que duela un poco al caminar.  

La Lipólisis Láser cuando es debidamente practicada, tendrá implícita sin duda, la extracción simultánea de la grasa que ha sido previamente “diluida” con el Láser. Hay que mencionar e informar también, que los únicos casos en que NO será necesario succionar la grasa derretida, es cuando ésta, se localiza en muy, pero muy pequeñas cantidades, por ejemplo en papadas y gorditos minúsculos de cualquier parte. El resto de casos (y que son la mayoría), necesitarán sin excepciones, que la grasa sea removida o succionada si en realidad se quiere lograr un cambio significativo, pues la grasa diluida pero localmente presente, sufrirá un proceso de fibrosis permanente, que terminará por hacer notar poco o nada, el gasto de sus ahorros o prima semestral.

El gancho consiste en que usted crea que no lo (a) están operando, sino haciéndole magia con Láser. Que le desaparecerán unos gordos instantáneos sin que nadie se dé cuenta, sin cirugía, sin riesgos ni dolor. Pero también sin resultados.!! También deberían avisarle que la grasa que no se extrae en el momento, aumenta el riesgo de circular en la sangre en cantidades desproporcionadas, capaces de causar daño. No le pueden avisar de todo esto, porque: “así no se logra vender el producto”.

Los cambios espectaculares solo se logran, cuando la grasa se deshace y a la vez se succiona dando contorno al cuerpo y a las curvas. De otra manera, con toda  certeza, obtendrá un resultado pobre, que seguramente requerirá de volver a pasar por un quirófano (o en realidad pasará por primera vez; porque muy posiblemente el primer acto, le fue practicado en un consultorio común y silvestre, o en algún salón de belleza o una estética cualquiera, con la Ñapa de los respectivos riesgos mortales que esto conlleva). Al final, lastimosamente el costo será más alto, pues habrá necesidad de repetirlo con alguien que sepa.

La explicación de NO succionar la grasa tratada en un establecimiento cualquiera, es por no poder contar con el título especializado, el permiso de salud y menos la infraestructura e instalaciones normativas para el desempeño de la Liposucción como tal. Entonces es mejor ofrecerlo bajo la figura de “Lipólisis sin cirugía” para disfrazar el propósito, además de ahorrar costos y atraer curiosos.

Recomendamos entonces enterarse de las reales ventajas en la práctica de la Lipólisis Láser, la cual en manos expertas y con las debidas indicaciones, permite obtener aquellos resultados anhelados y altamente satisfactorios cuando se trata de moldear y esculpir figuras distorsionadas por la grasa.  Cuando se trata de casos con obesidad moderada o alta, es mejor combinar  éste procedimiento con  el método tradicional o con otros equipos también de avanzada tecnología, esto será determinado por el especialista.

La tendencia que actualmente se maneja con éxito, es el tratamiento de las áreas corporales determinadas, mediante la anestesia localizada y en forma ambulatoria practicada solo por cirujanos plásticos y en lugares adecuados para su ejecución. Esto evitará que ponga en riesgo su salud. Recuerde que mientras todo salga bien, nada sucede; pero quien responderá por usted cuando surja  alguna eventualidad? 

Este procedimiento, le brindará en manos experimentadas, una pronta recuperación, con manejo ambulatorio y retorno precoz al trabajo, solo con analgésicos orales y no requerirá necesariamente de masajes.

Lipólisis Láser, porque existen varias formas de hacer las cosas, y solo usted sabrá escoger la mejor.

FIN.

viernes, 22 de febrero de 2013

Transformaciones Responsables…. Solo para quieres disfrutan del placer de vivir


Dr. Andrés Vence
Cirujano Plástico

Tantas son las expectativas en las que se piensa cuando se planea una cirugía plástica, que se tienen  en cuenta todos y cada uno de los detalles (dinero, tiempo de recuperación, dolor, dudas sobre el resultado, etc.).  Sin embargo la mayoría de las veces, inexplicablemente nada juega un factor tan importante como el costo de la operación misma, sin importar la calidad y más aun la seguridad.

La creencia de que ir a una cirugía plástica, es un acto semejante a ir a una peluquería o un Spa., es común en estos tiempos. Es algo que esta tan en boga y considerado TOP en la actualidad, “que  no vale la pena” pensar en los riesgos ni cuidados necesarios, y  mucho menos en nada que se aleje de estar al otro día en el trabajo o en una fiesta, pues de lo contrario: “el cirujano no es tan bueno”.

Se deja de lado, y se ignora que el profesional elegido, debe ser idóneo para entregar su salud en aquellas manos. Quizás solo se tiene en cuenta si el médico fue visto en algún medio publicitario o si alguien menciona “que es barato”.

Es satisfactorio que existan todavía muchos profesionales serios dedicados al cuidado de este bello arte de la cirugía plástica, quizás además, motivo de orgullo para nuestro país. Muy bueno además para quienes optan por practicarse un cambio en su cuerpo, pues para ello esta creado.

Desafortunadamente este número, es superado por quienes no poseen el conocimiento, la experiencia y mucho menos la ética, para ofrecer este tipo de servicios. Incrementando con ello, las opciones de clínicas, centros y “garajes”, mal intencionado, quizás solo con el ánimo de beneficio económico, y de captar personas interesadas en buscar lo más “barato” y fácil de intentar, pues casi nunca se alcanza. Sueño que no durara tanto y será solo hasta que la persona vuelva a la realidad después de un muy probable fracaso anunciado.

Indiscutiblemente las cirugías plásticas han alcanzado un umbral alto de aceptación entre la población y además una óptima calidad en manos serias; también los costos han dejado de colindar con las nubes para hacerse alcanzables. Es por ello inaceptable que aun así, no se establezca universalmente una cultura responsable de elegir servicios de salud con calidad y seguridad adecuados y se propicie la práctica y ejercicio de quienes prefieren obviar pasos en la vida como los estudios, y desempeñar funciones ajenas, sin importar las consecuencias (a veces lamentables) y mucho menos respetar la integridad física y emocional de las personas que buscan atenderse.

Es sano, que al momento de decidir una operación, es bueno dialogar con más de un cirujano, a fin de establecer seguridad y sentirse cómodo con lo que se pretende y se le ofrece. Esto además de ayudar a aclarar dudas, hará posible “crear equipo” con el profesional elegido, quien será el encargado de guiar a la persona por el camino que sigue hasta lograr el éxito.

Por otra parte, “Que si el Laser, el Vaser, el Ultrasonido, etc.”.; estos  son solo equipos que deberán ser manejados por el cirujano. Ninguno hará el trabajo solo. Lo único que es insustituible es el propio cirujano en SI.

Nada será tan importante y decisivo que aspectos como la calidad, calidez, practicidad y disposición en la atención del médico. Deberá pensar en cuanto tiempo le dedicaron en su consulta, en la calidad en atención que se le prestó, la seguridad en lo que le fue ofrecido y encontrar el punto de equilibrio donde usted quedo a satisfacción con lo que buscaba y le fue ofrecido. Tener tiempo para hacer sus preguntas y para recibir respuestas es su derecho. No hay lugar en ese momento para prisas, ocupaciones, llamadas de teléfono, etc., pues es solo en esa consulta, cuando usted tenga el tiempo para definir lo que para usted es importante; y porque no., recibir las respuestas que necesita mientras su cirujano lo mira a los ojos.

Las cirugías deben ser siempre practicadas solo en clínicas con salas de operaciones, pues los consultorios (son para consultar), de allí su nombre. No son para operar.

Existen especialistas en anestesia y  se llaman anestesiólogos. Son profesionales estudiados en como dormir, anestesiar a una persona o evitar el dolor en una cirugía. Mientras que el cirujano opera, este otro cuida de su estado de salud y su vida mientras se despierta. Nadie reemplazara ese lugar. Lo contrario consiste en que le sea suministrada la anestesia por el cirujano a la vez que la opera y eso incrementa los riesgos en tantos números de “ceros” que no caben en un renglón.

La decisión puede ser tomada en base a la comparación, y es hasta conveniente. Pues solo usted sabe dónde y con quien se sintió más a gusto.

Las salas de espera, los cuadros, la fachada del edificio, y las decoraciones de un lugar, son agradables de ver, pero no determinaran su resultado. El tema debe ser tratado en forma directa con la persona que se hará responsable de su caso, no con asistentes ni con terceros; así mismo su control posoperatorio, la evaluación de las heridas, las revisiones, etc., pues si inicialmente hay tiempo para ofrecer a alguien una operación y recibir un pago, que agradable será también que esa persona elegida, disponga de tiempo para atenderlo en su recuperación.

Debe haber claridad en que no será solo practicar una operación, donde desde el comienzo se desea que sea exitosa, sino que también habrá que tener en cuenta, que como en toda cirugía (aunque esto no se desee), es posible que haya eventuales riesgos y complicaciones. La gran diferencia radica en que el profesional que usted eligió, este en capacidad de resolverlas, de acompañarlo, de apoyar su caso en todo  momento, estar a su lado en la evolución de su proceso de recuperación, pues para ello no solo se debe estar preparado, sino poseer una enorme calidad humana y sentido de responsabilidad ante todo. Porque no se vale, que si las cosas salen bien, “lo atiendan”, pero sino, “que lo vea otro”.

Las decisiones, se sabe ya que son difíciles, pero no se deben evadir. Habrá que tomarlas, y la confianza y tranquilidad serán el mejor analgésico y antibiótico cuando se tiene la certeza que el respaldo de quien lo acompaña en su operación, es alguien que estará a su lado en todo momento. De alguna manera el médico y su paciente se “casan” en un acto  imaginario que de algún modo en ocasiones durara más, que algunos matrimonios en sí.

FIN.